Abuelas que se convierten en madres

En Sudamérica, es habitual que los niños sean criados por sus abuelos. Puede ser porque los padres estén trabajando en otra ciudad, hayan emigrado a otro país, hayan fallecido o hayan decidido abandonar a sus hijos

Abuelas que se convierten en madres


No son sus madres biológicas, pero estas valientes abuelas, a pesar del cansancio de sus cuerpos y del reto que supone, hacen todo lo posible por cuidar a sus nietos y dejarles buenas enseñanzas para su futuro. He aquí algunas de esas inspiradoras historias.


Natividad de Perú

Cuando Natividad cogió por primera vez a su nieto Ángel, no tenía ni un año. Su madre lo había abandonado y su padre se había marchado a trabajar. Decidió cuidar de Ángel y así comenzó un bonito pero difícil camino de fe y valor.


Abuelas que se convierten en madres


«¡Es una bendición de Dios! Ahora tiene 7 años y nos hacemos compañía. Es muy inteligente y me encanta cuidar de mi nieto», dice Natividad.

Natividad no podría haber cuidado a su nieto sin Dios y la ayuda del centro Compassion.


Abuelas que se convierten en madres


«Decidí registrarlo porque así nos ayudarían y Ángel tendría un padrino. Estamos muy agradecidos por la comida que siempre nos traen. Siempre hemos tenido algo para comer y ya no nos sentimos solos», dice Natividad.

«Quiero que mi nieto confíe en Dios, sea obediente y conozca Su Palabra», dice Natividad con lágrimas en los ojos. Sabe que no está sola y da gracias a Dios cada día por la gente que ha puesto en su vida para ayudarles.


María de Ecuador

Los padres de Toa y Elkin se marcharon al sur del continente a buscar trabajo y una vida mejor. Nunca volvieron. Su abuela María es la que los cuida. María los ha aceptado como sus propios hijos, dándoles alimento, educación y, sobre todo, amor.


Abuelas que se convierten en madres


«Mi abuela es mi gran ejemplo a seguir. Es muy valiente y fuerte, y quiero ser como ella», dice Toa.

María es afectuosa y cariñosa con sus nietos. Les enseña a ser responsables y trabajadores. «La familia es lo primero» es el lema que María les repite constantemente para mantenerlos unidos y protegerse mutuamente.


Abuelas que se convierten en madres


«Mi abuela es mi madre, mi guía y mi consejera. Estoy profundamente agradecida a Dios por haberla puesto en mi vida», dice Toa.


María de Brasil

Cuando la madre de Juliana y Julia descubrió que estaba embarazada, decidió no quedarse con los niños. Nada más dar a luz, abandonó a sus bebés y se marchó a otra ciudad de Brasil.


Abuelas que se convierten en madres


María, que ya tenía otros hijos mayores, tuvo compasión de las gemelas y decidió convertirse en su madre.

A pesar de que Julia y Juliana saben que María no es la mujer que las llevó en su vientre, las gemelas sólo pueden ver en María la palabra “madre”, como la llaman todos los días.


Abuelas que se convierten en madres


«Las niñas son la alegría de mi vida», dice María. El centro de Compassion ha sido muy importante en sus vidas.

«Mis hijas sólo me tienen a mí. Pero ahora sé que los voluntarios del centro también se preocupan por ellas, lo que me hace sentir más aliviada. Cada día les insisto que estudien mucho y escuchen a los mayores, para que nunca se desvíen del buen camino», dice María.


Agripina de Colombia

Sheyla tenía tres meses cuando su madre la dejó en manos de Agripina. «La madre de Sheyla abandonó a su bebé. Fue muy triste», cuenta.


Abuelas que se convierten en madres


Mantener a la familia es difícil para esta abuelita, pero el centro Compassion ha sido un gran apoyo.

«Inscribí a Sheyla en el centro porque es un lugar bueno y Sheyla ha aprendido cosas buenas. Mi esperanza es la comida y la ayuda que recibimos en el centro, que llega en los momentos en que no tenemos nada», dice la abuela.


Abuelas que se convierten en madres


Todos los días, cuando Sheyla llega del colegio, se sienta junto a su abuela delante de su casa para hacer los deberes y recibir la herencia más importante de su abuela, sus consejos.


Esperanza de Bolivia

En el altiplano rural de Bolivia, Esperanza, de 79 años, nunca imaginó que junto a su marido tendrían que criar a un bebé.

Hilda y su hermano mayor fueron abandonados por sus padres, y esta pareja de ancianos asumió el reto de volver a ser padres. Siete años después, recuerdan la experiencia con alegría.


Abuelas que se convierten en madres


«Estábamos a cargo de un bebé. Aprendimos a tener paciencia. No ha sido fácil, sobre todo la parte económica. Tuvimos que vender nuestras ovejas y la leche de vaca para mantenernos. Ahora recibimos ayuda del centro», dice Esperanza.

Sin embargo, lo que más valora Esperanza es la orientación espiritual y cognitiva que recibe Hilda.

No fue fácil para Esperanza cuidar de dos niños a una edad avanzada. Pero tras esta experiencia, también se dio cuenta de cuánto se puede amar a una persona.


Abuelas que se convierten en madres


«Hilda trae alegría y felicidad a nuestro hogar. Quiero a mi nieta incluso más de lo que esperaba», dice Esperanza.


Ayúdanos a marcar la diferencia

Con tu ayuda, podemos darle a un niño la oportunidad de recibir ayuda y apoyo.

Apadrina ahora: juntos, podemos marcar la diferencia.

Apadrina un niño

O ayúdanos con una donación. ¡Gracias por tu generosa ayuda!

Logo Compassion España
© Copyright Compassion Espana 2005-2022 - Desde 1952 Compassion se dedica a apadrinar a los niños que viven en extrema pobreza en 25 países en Asia, África y América Latina.